jueves, 14 de marzo de 2013

Testimonios: testigos oculares del bombardeo

¡Buenos tardes picassia@s!


Cabe mencionar en este momento quiénes fueron "los testigos oculares del bombardeo". La fuente fundamental para obtener información directa acerca del bombardeo de la ciudad de Guernica es el libro de Gordon Thomas y  Max Morgan Witts, El día en que murió Guernica, en el que se recogen los testimonios de los testigos presénciales del suceso.

 En mayo de 1976 se haría alusión a la presentación del libro en el periódico El País por Gordon Thomas con motivo de su presentación en Madrid. Libro que, en palabras del propio Godon Thomas, pretende “ser un homenaje a las gentes de Guernica que sobrevivieron a la tragedia. Os dejamos el enlace del artículo:



        
 Los investigadores también tuvieron acceso al diario íntimo de Wolfram Von Richthofen, teniente coronel al mando de la Legión Condor, en el que  informaba de que el “ataque concentrado” de los alemanes sobre Guernica había sido un éxito total. 
 
                                                 
                                                                           Fotografía de Wolfram Von Richthofen
                                                                                               (1895-1945)


Exponemos ahora la información que se obtuvo gracias a las entrevistas realizadas por estos dos investigadores a los testigos presénciales del bombardeo.

     Por una parte, los milicianos vascos (gudaris) apostados en las montañas situadas al sur de Guernica fueron, al parecer, los primeros en observar la llegada de los bombarderos. Ellos dijeron que los aviones sobrevolaron el pueblo, dirigiéndose hacia la costa, situada al norte, donde describieron un círculo y luego volvieron al sur, guiados hacia su objetivo por el pequeño río Mundana en cuyas aguas se reflejaba el solo poniente.

    En Arteaga, tres kilómetros al norte de Guernica, Lorenzo Uriarte, fue detenido por el ruido de un avión lejano; al mirar al cielo, vio un avión que se acercaba a Guernica. Ante su mirada atónita, el aparato arrojó una bomba que, al explotar, levantó una gran columna de humo.    

Como ya con anterioridad aviones enemigos habían ametrallado frecuentemente a vehículos que avanzaban por las carreteras, Uriarte se refugió inmediatamente en el sótano de su casa, hasta que, varias horas después, cesaron los ruidos de aviones y explosiones.

     En la misma población de Guernica, Faustino Gurruchaga, soldado vasco, informó que, aunque inicialmente siguió con su ametralladora antiaérea lo que tomó por un solo trimotor Junkers 52, después interrumpió el fuego en la esperanza de que el avión estuviera únicamente observando y no molestaría al pueblo. La dotación de las otras dos ametralladoras no creía que se hubiera producido un fuego abierto sobre Guernica. Mientras tanto, las campanas de la iglesia de Santa María habían empezado a tocar a rebato en respuesta a la señal de alarma lanzada por los vigías apostados en los tejados del convento de los Carmelitas.

      Es muy interesante para la reconstrucción de los hechos, de la caída de las bombas, la información que aportan los testigos. La primera bomba cayó al parecer sobre un edificio de tres plantas ubicado en la parte central del pueblo. Antes de que el primer avión desapareciera en dirección sur fueron lanzadas otras seis bombas. Después siguió un momento de calma que el doctor Francisco Utiaga aprovechó para dirigirse al convento de las Carmelitas, donde se había instalado un hospital de emergencia. Aunque el convento, situado exactamente junto a la parte central del pueblo, no fue alcanzado por las bombas, no tardó en quedar sin agua y electricidad, mientras que el impacto de las últimas explosiones en puntos cercanos provocó el hundimiento del techo sobre el personal y los heridos. El momento de calma que siguió al primer ataque permitió a muchos ciudadanos huir hacia los campos que rodeaban al pueblo por tres de sus lados o, mejor aún, hacia las alturas de la montaña.

    El padre Alberto de Onaindía, que se dirigía en coche de Bilbao a Marquina, situada a unos 19 kilómetros al este y en aquellos momentos muy próximos al frente de batalla, llegó a Guernica para presenciar la escena de horror. Natural de Marquina, el padre Onaindía había sido desposeído del cargo que ocupaba en Valladolid, a la sazón en manos nacionales, por sus simpatías hacia los republicanos.

    Consideramos de sumo interés reproducir las sobrecogedoras palabras del padre Onaindía, recogidas en La muerte de Guernica de Paul Preston:

Era lunes y día de mercado.  Pasabamos cerca de la estación cuando oímos una explosión de una bomba, a la que siguieron inmediatamente otras dos. Un avión que volaba muy bajo lanzó su carga y se alejó en unos instantes. Era la primera experiencia de guerra de Guernica. El pánico de los primeros momentos conmovió a la población y a los aldeanos llegados al mercado semanal. Notamos un excitado alboroto[...] Muy pronto asomaron como viniendo del mar ocho aparatos pesados que lanzaron numerosas bombas, y tras ellos se siguió una verdadera lluvia de bombas incendiarias. Durante más de tres horas se sucedieron oleadas de bombarderos, de aviones con bombas incendiarias y de aparatos sueltos que bajaron unos 200 metros de altura para ametrallar a las pobres gentes que huían despavoridas[...]

En medio de aquella conflagelación, veíamos a gente que huía gritando, rezando o gesticulando contra los asaltantes[...]A las ocho menos cuarto de aquel radiante atardecer de abril cesó la sistemática destrucción de nuestra Villa Santa.  Habían sido aviones alemanes que fueron enviados sobre Guernica para hacer un ensayo de guerra totalitaria. Era el primer ejemplo de este género de lucha: primero unas bombas para alarmar a la población, luego oleadas de bombarderos con explosivos seguidos de bombas incendiarias y, por último, aviones ligeros que ametrallaban a los desgraciados que pretendía huir para salvar su vida[...]

    Guernica ardía. No veíamos mucho fuego durante las dos primeras horas porque era de día y el humo ocultaba las hogueras. Pero cuando quisimos penetrar en la villa, no podíamos dar muchos pasos sin sentirnos ahogados por el humo  y las llamaradas que comenzaron a consumir las viviendas todas.

Inmenso gentío se congregó en las afueras de las casas. Unos lloraban, otros rezaban, no pocos miraban el espectáculo como petrificados de horror y de espanto[...]

Para saber más, remitimos a la bibliografía consultada:

CALVO SERRALLER, Francisco, El Guernica de Picasso, Tf, Madrid, 1999.

PRESTON, Paul, La muerte de Guernica, Debate, Barcelona, 2006.
 



9 comentarios:

  1. Buenos días Jose Arturo, gracias por dejar tu comentario de nuevo.
    Demuestras que tienes una gran sabiduría sobre el tema, sobre todo en lo que a historia se refiere. No tenemos un conocimiento tan riguroso sobre ello,y aprendemos cada día de tus nuevas aportaciones y nos ayudas a rectificar en alguna entrada, pues "rectificar es de sabios".

    Insistes mucho en la idea de cuales fueron las primeras ciudades que fueron bombardeadas y que, como ya contesté en un comentario de entradas anteriores, fue Guernica al que se le dio más publicidad, de esto no cabe duda.

    Estamos tratando de dar solo algunas "pinceladas" de todo lo ocurrido en Guernica antes de que el genial Picasso comenzase su obra,para tener así una mejor comprensión del cuadro, pero nuestro objetivo fundamental del blog, no es tanto en conocer todas las consecuencias de la guerra y adentrarnos más profundamente en ello, sino lo que queremos es a partir de estas "pinceladas historicas", comenzar a adentrarnos en el análisis formal de la obra y toda su repercusión posterior, lo que iremos publicando a lo largo de estos meses.

    Un saludo

    Raquel Rubio

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Buenas noches

    Interesante de nuevo tus aportaciones. Nos gustaría saber, en que bibliografía o fuentes te basas para llegar a la conclusión de que sea el dolor de Picasso por el bombardeo del Museo del Prado o la represión de su ciudad natal los motivos que le llevan a crear su obra. O por el contrario, ¿ son aportaciones o conclusiones tuyas? porque estariamos interesados en saberlo, si bien el móvil súbitamente inspirador fue el asolador bombardeo de la villa vasca de Guernica, llevado a cabo por la Legión Cóndor el 26 de abril de 1937, durante la llamada campaña del Norte. En esto coincide la mayoría de historiadores (por no decir casi todos) y la conmoción que causó en Picasso la noticia fue tremenda. A través de su círculo más íntimo sabemos que reaccionó de forma indignada y colérica, entrando de inmediato en ese trance”furioso”, que es según José Bergamín, le hizo pintar El Guernica.

    Raquel Rubio

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  4. El problema, a mi modo de ver, de los historiadores es que conocen la historia del bombardeo y conocen el título del cuadro. A partir de aquí pretenden conjugar una y otro y como no les sale se dedican a atribuir intenciones grandilocuentes al artista.

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  5. Consciente de mis carencias sobre el tema y por ello no opinare al respecto; he de decir que es cierto que la historia presenta muchas carencias en muchos y muy diversos ámbitos, pues es razón de su carácter poliédrico. Sin embargo he de resaltar, que todo historiador e investigador tiene el derecho de elaborar una o varias hipótesis, según las conclusiones obtenidas tras el estudio de un tema, con la intención o finalidad de suplir dichas carencias, acuciando una continua y progresiva investigación.
    Con ello no quiero asumir o negar la grandilocuencia de uno u otro artista, sino defender el papel del historiador e investigador.

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  6. Muchas gracias de nuevo a todos por sus aportaciones. Nos alegra muchísimo promover un intercambio de opiniones y de pareceres, pese a la controversia de los mismos, pero ese creemos que es uno de los más valiosos objetivos de estudiar el arte y su historia, que es la gran pasión que a todos nos une.

    Lo cierto es que, como historiadores o investigadores, debemos realizar un estudio lo más transversal y multidisciplinar posible, aceptando y valorando todas las propuestas que tengan cabida para así conformar una verdadera Historia del Arte que contemple todos los puntos de vista posibles, pudiendo por tanto enfocar el objeto de estudio desde un punto de vista múltiple y simultáneo como ya hizo nuestro Picasso y el rupturista cubismo.

    Por tanto, consideramos que el análisis del acontecimiento que aquí nos ocupa debe ser amplio y pluridisciplinar, y no rígido y estricto, mas siempre en el marco de las fuentes primarias y más próximas, a las que intentaremos tratar con absoluta fidelidad. Esperamos así realizar un estudio completo sin caer en el maniqueísmo, dentro de nuestras posibilidades como estudiantes, e intentar transmitirlo lo mejor posible, nuestro objetivo último y principal al fin y al cabo, puesto que estos blogs temáticos en los que nos encontramos trabajando nacen como espacios de difusión y de encuentro para enriquecer cada día más el conocimiento que del Arte tenemos.

    Clara Almeida

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