domingo, 21 de abril de 2013

El soldado muerto

Quizá uno de los aspectos que más nos puede llamar la atención del cuadro, es que tratándose de una acción bélica, no existe apenas presencia masculina significativa. Ésta se reduce, como podemos observar, a la del soldado que yace tumbado a la izquierda de la composición. Pero lo que a Picasso le interesó, teniendo en cuenta el desconcierto que produjo el bombardeo (que fue como ya hemos visto recogido en los periódicos y descrito por éstos como masacre o matanza), es hacer hincapié en las víctimas inocentes de la guerra, como son los niños, mujeres y animales, a la hora de expresar el horror que se sentía ante una acción desproporcionada como fue la del bombardeo de Guernica.

Pero hoy nos centraremos en esa única presencia masculina que es el soldado muerto, despedazado, que queda convertido en una escultura rota o mutilada en palabras de Calvo Serraller, de la que se distinguen la cabeza y los brazos, los cuales se abren en cruz, portando el derecho una espada rota casi por el mango y una pequeña flor.


Es interesante estudiar el cuadro de El Guernica en paralelo con los bocetos que el artista realizó, y en lo referente al soldado, notamos algunas diferencias o modificaciones:
1.      La flor que sujeta en su mano, fue incluida únicamente en el proyecto final, ya que en los bocetos no aparece.
                          Mano con espada rota, 13 de mayo de 1937, Grafito sobre papel blanco.
2.      La lanza que aparece en los estudios para El Guernica, aparece intacta, sujetada por un soldado que aún no ha sido descuartizado como vemos en el mural final.

Izq. Detalle soldado estudio de composición para "Guernica", 1 de mayo de 1937. Derech. Detalle soldado estudio de composición para "Guernica", 2 de mayo de 1937
3.      El conocimiento detallado de los bocetos y, sobre todo, de las fases o estados por los que atravesó el cuadro, nos han permitido averiguar que, en todo caso, el borrar cualquier seña de identidad política o social de las víctimas fue una decisión deliberada del artista y uno de los ejemplos más claros en lo referente a esto, es la desaparición del puño cerrado, el saludo izquierdista por antonomasia, que en primer estado, alzaba el soldado caído, así como la de una hoz. Finalmente, Picasso decide suprimir cualquier elemento político reconocible en la composición.
                      
El Guernica de Picasso Primera versión Guernica, París, 11 mayo 1937, Óleo sobre lienzo, 349,3 x 776,6cm.
De nuevo, remitir a las fuentes de inspiración que Picasso pudo tener presentes, en esta ocasión para representar al soldado muerto: desde el la presencia ya en el siglo XI en el llamado Beato de Liesana, El Diluvio Universal, en el Manuscrito de la Abadía como ha señalado Santiago Sebastián o el genial  Caravaggio y su obra La Conversión de San Pablo, 1600-1601, donde aparece tumbado con los brazos abiertos, hasta la impactante y archiconocida pintura de Goya  titulada  El Tres de Mayo de 1808, terminada en 1814, con el soldado muerto en primer plano que en La libertad guiando al pueblo de Delacroix, 1830, también encontramos. Sin duda cuatro imágenes hablan por sí solas:

 Izq. Beato de Liesana, El Diluvio Universal, en el Manuscrito de la Abadía, Biblioteca Nacional de París. Derech. Detalle Conversión de San Pablo, Caravaggio, 1600-1601, Santa María del Popolo, Roma.
Izq. Detalle soldado muerto El Tres de Mayo de 1808, Francisco de Goya, 1814, Museo del Prado. Derech. Eugène Delacroix, La libertad guiando al pueblo, 1830, Museo del Louvre.

Para historiadores como Larrea, el soldado despedazado de El Guernica se convierte en la encarnación del  “soldado de la República”. Años después de la realización del gran mural, más concretamente en el año de 1967, durante la Guerra de  Vietnam el Guernica es utilizado como instrumento de propaganda contra la guerra


Bibliografía utilizada:


DE LA PUENTE, J. " El Guernica", Historia de un cuadro. Ed. Silex, Madrid, 1983

LARREA, J. Guernica de Picasso,  Ed. A. Press, Madrid, 1971
SEBASTIÁN, S. "El Guernica y otras obras de Picasso: Contextos iconográficos", Universidad de Murcia. 1984
TELLO, A. Todo Picasso. El mayor genio español del siglo. Ed. Vegap, Madrid, 2001

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